lunes, 23 de febrero de 2015

Meditación en titulares



Los lunes son diferentes.
Concretamente, el viaje que hago desde casa al trabajo los lunes, es diferente.
Dicha diferencia es muy simple, pero su efecto no lo es.
¿En qué consiste la diferencia? Sencillamente, hago el viaje es un escrupuloso silencio. Apago la radio, elimino toda distracción auditiva (las visuales no, que  va en ello mi seguridad mientras conduzco). Nada de música, nada de noticias, nada de información externa.

Entonces pienso. Pienso pero con una dirección establecida, no dejo vagar el pensamiento, buscando conexiones azarosas (eso lo hago en otros momentos). Pienso en la semana, pienso en el fin de semana, me dejo sentir, supervisando cómo estoy, cómo voy, cómo me encuentro. En general, sin entrar en detalles. Los detalles empiezan a aparecer poco a poco, como por áreas. En forma de recuerdos, en forma de preocupaciones leves. Poco a poco voy identificando asuntos, incluso cosas que me inquieten o me podrían inquietar. Poco a poco empiezo a planificar, empiezo a organizar la información. Y ya no es información azarosa, es información conectada con los diversos asuntos que han aparecido.

Tengo dos tesis doctorales esta semana, en los que participo en el tribunal. Una de ellas implica un desplazamiento a Granada. Además tengo asuntos pendientes de la semana pasada que concluir. Ayudar a organizar el Practicum y los TFM del Master de Psicopedagogía, finalizar un escrito del departamento acerca de nuestra posiciónn sobre el reglamento de evaluación de los aprendizajes del alumnado de la Universidad. Tengo que preparar la tercera sesión de habilidades de counselling y eso implica el contenido de la sesión, atender a la parte virtual de los wikis y los blogs, además de incluir cómo estamos innovando en la recogida de información sobre el seguimiento formal de la experiencia de los alumnos. Tengo dos informes pendientes, diferentes, cuya redacción no puedo posponer más. Hay una sesión este viernes con el grupo de Ted Ed, una sesión especial  la Connect Week, donde quedaremos con varios grupos procedentes de Estados Unidos e Inglaterra. Además tengo un dolor muscular que limita el movimiento del cuello, no es grave pero me avisa de que estoy más tenso de lo normal. Quiero ponerme en contacto con mis alumnos de TFG, algo que todavía no he hecho desde la reanudación del curso tras Navidad y ya empieza a inquietarme. Tengo que preparar la primera sesión del módulo de metodología del doctorado, lo que implica una serie de lecturas que integraré en una presentación y un par de propuestas de trabajo, que además quiero coordinar y compartir con otros profesores. Por supuesto sigo evaluando cómo terminó la formación con el grupo de profesores del I.E,S Albéniz y cómo aprovechar esa experiencia para la preparación de la sesión de este miércoles con el Colegio Rural Agrupado de Valdaracete.... Sé que sólo incluyo aquí la información más profesional, pero también está la personal, sobre la que reflexiono también, la que veo aparecer en forma de imágenes, recuerdos y perspectivas de futuro.

Llega un momento en el que sólo estoy yo moviéndome con el coche, a una velocidad constante. Respiro, y dejo de pensar. Cada escena de las anteriores abre un mundo de detalles, de información disponible. Pero ahora no quiero entrar en ninguna de ellas. No hace falta, están activadas. Ya estaban activadas de hecho, por eso han aparecido. Pero ahora las siento más cercanas.

Verlas en conjunto me apacigua, porque entonces empiezo a secuenciarlas, a organizarlas en el espacio. El tiempo organizado en el espacio disponible esta mañana, esta tarde y el resto de los días de la semana, incluso del mes.

Mi relación con cada tarea, con cada asunto, con cada uno de los diferentes temas es diferentes. Y eso, una vez más, forma parte de los temas. Ayuda a comprenderlos, a organizarlos, a priorizar o posponer, a evitar o anticipar. Y eso me conecta con las razones de porqúe´hago no no hago cada uno de ellos. Y más allá de las presiones externas, de los plazos temporales, de los límites físicos me veo a mi mismo dando un razón y un propósito a cada actividad, en la que al fin y al cabo me veo a mi representado, identificado.

Respiro. El dolor del cuello, en el trapecio izquierdo sigue ahí recordándome más cosas de las que quisiera en ese momento. Ya estoy llegando y tengo una secuencia preparada. Y voy a empezar escribiendo y compartiendo esto. En parte porque quiero empezar la semana escribiendo, y compartiendo. Porque no estaba incluido como tarea, pero me permite organizar y reconectar diferentemente. Escribir es mucho más lineal. Lo de antes era mucho más rápido.



 Ya no estoy conduciendo, ya estoy sentado ante el ordenador escribiendo. Son las 10:21 y tengo que pasar a otras cosas. Sé que esto es un ejemplo de proceso sobre el que trabajaremos esta tarde. Sé que esto es una transición para comenzar la jornada de hoy. Sé que también es una manera de posponer otros asuntos que no me apetece hacer aunque vaya a hacer de todas formas. Me veo como profesor, como director del departamento, como tutor, como colega, como compañero, como investigador, como profesional... y como persona que está mucho más allá de todo esto, pero también es esto.

Este es un post de titulares, como me decía Eduardo, en las sesiones de terapia que teníamos hace años. Parece que te expresas diciendo titulares. Lo sé. Pero que diga titulares no excluye la información que subyace a cada uno ellos, ahora toca empezar a contactar con ellos. Y hay una secuencia clara.

Un saludo

Alejandro

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